El calor del amor [+18] [Priv.]

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El calor del amor [+18] [Priv.]

Mensaje por Svetlana Leblanc el Jue Nov 13, 2014 10:58 pm

Acabábamos de llegar a París y decidimos hospedarnos en las habitaciones que tenían las aguas termales, aprovecharíamos para relajarnos del viaje y poder descansar antes de la firma del contrato del piso que sería al día siguiente. Me adelanté mientras Kirios firmaba los papeles de el alquiler de la habitación y la prestación de servicios. Puse una de las maletas sobre la cama y la abrí, sacando de su interior un vestido blanco con flores de tirante fino, de largo hasta por encima de las rodillas, que me puse en el momento, obviamente no me puse ni ropa interior ni zapatillas, pues sabía que no tardaría en quitármelo para poder sumergirme en las aguas termales mixtas privadas que habíamos solicitado. Me senté sobre la cama a la espera de que Kirios apareciese por la puerta mientras revolvía la maleta y sacaba un par de suaves toallas lisas de color beig. Las dejé a un lado y me decidí a relajarme en lo que Kirios llegase, por lo que bajé la maleta y me tumbe despatarrada ocupando casi toda la cama, tan grande y blanda. Me abracé a la almohada, hundiendo mi rostro en ella, disfrutando del silencio del lugar y relajándome por fin después de aquel viaje en autobús tan agotador. Podía sentir una ligera corriente en la planta de mis pies desnudos, que recorría mis gemelos perdiéndose a la altura del doblez de la rodilla. Sentía mi cuerpo como si se estuviese derritiendo, empapando aquel hermoso colchón tan cómodo, era como si tuviese un enorme dolor que desaparecía al contacto de aquel paraíso de dos plazas y media, con suaves y finas sábanas blancas.

Me quedé relajada pensando en la locura que había cometido, marchándome de un día para el otro a otra ciudad huyendo del futuro que mi padre me estaba imponiendo, alejándome de todo aquello con un completo desconocido del que me había enamorado perdidamente como por arte de magia. Todavía no le había preguntado a Kirios qué le había movido a venir hasta París conmigo cuando apenas sabía nada de mí. Todo aquello no parecía una locura... ¡Era una locura! De la nada nos fuimos, de un día para el otro, sin titubear, sin darle mucha vuelta... Hoy debíamos relajarnos y disfrutar, pues al día siguiente tendríamos que firmar el contrato de alquiler del piso que habíamos elegido para vivir, y comenzar a comprar cosas para la casa y acomodar todo en su sitio, de modo que tendríamos un día movidito, pero hoy, era el día del descanso y quería disfrutar de unos momentos de paz con Kirios. Y mientras seguía tumbada en aquella cama inmensa, escuché la puerta abrirse.
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Re: El calor del amor [+18] [Priv.]

Mensaje por Kirios Aoyama el Vie Nov 14, 2014 1:50 pm

No veía las horas de llegar a la habitación mientras firmaba los papeles, Sveta me esperaba allí, aún me costaba creer lo que habíamos hecho, pero la verdad me podía dar el lujo de hacer esas locuras además que en cierta manera me fue positivo, ya que terminaría estudiando en una de las Universidad más prestigiosa de Francia, sumado al hecho de que realmente tenía la corazonada de que con Sveta todo seria maravilloso, quizás sea el hecho de que al oírla cantar y tocar el bajo pude ver algo dentro de ella, sentir como era realmente de tal manera que no pudiera explicar con palabras, como si viera ese algo tan esencial en su persona que no puede ser explicado, solo sentirlo.

Tras firmar los papeles me dirigí a la habitación donde ella me estaba esperando, quería ver de apenas llegar meterme en las aguas termales, ya que iba siendo tiempo de relajarnos un poco, el estrés de buscar un hogar en París lo habíamos hecho en tiempo récord para la forma que tenia de realizar las tareas como esas, ya que solías planear mejor las cosas, el ingreso de la universidad de ambos, aquellos pantalones de color azul comenzaban a molestarme, extrañaba usar los pantalones del kimono, usar ropa tan ceñida a comparación de aquellos me era molesto por momentos, sumado al hecho de que llevaba una camiseta de color negra que ya iba siendo tiempo de cambiar.

Abrí al puerta y me encontré a Sveta recostada en aquella cama, la cual parecía realmente cómoda, llevaba un vestido floreado lo cual me llamo un poco la atención ya que no tenía la misma apariencia que cuando la conocí, era mucho más dulce de lo normal, realmente le sentaba muy bien, aquella chica por momentos me sorprendía, quizás era porque estaba enamorado de ella, por ese flechazo que sentía o simplemente si era objetivo, pero parecía que no importara que estilo llevase se vería realmente hermosa, como si fuese una flor, que por más que quisiera esconder su belleza, el aroma que tenía invadía mis sentidos embriagándome.

Me sente a su espalda y le acaricie suavemente la espalda, no estaba seguro si estaba despierta o dormida, ya que su rostro estaba tapado por aquella almohada a la que abrazaba, se veía tan apacible, que me vi tentado de recostarme a su lado en el espacio que me quedaba, y la abrace, desde atrás con firmeza y le besé la mejilla con ternura.

-¿Vamos al agua o nos quedamos aquí? - le pregunté con una voz muy suave, para no despertarla si se encontraba dormida.

La verdad que a pesar de lo agradable que era estar dentro de aquellas aguas termales, la idea de quedarme recostado abrazando a mi Amada Svetlana no me parecía una idea menos atractiva, quizás hasta más, me encontraba algo cansado por el viaje por lo que realmente deseaba relajarme un poco, pero la verdad es que no me encontraba con sueño en lo absoluto, hasta podría decirse que me encontraba hasta algo eufórico, mi cabeza no parada de dar vueltas a las cosas, pensando con ilusión sobre la vida que llevaríamos juntos.
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Re: El calor del amor [+18] [Priv.]

Mensaje por Svetlana Leblanc el Vie Nov 14, 2014 3:40 pm

Me acomodé para abrazar a Kirios, hecha un ovillo, hundiendo mi rostro en su pecho. Hundí mi naricilla en aquel torso y aspiré todo lo que mi capacidad pulmonar me permitió. El aroma del japonés ingresó en mí, provocando que mi corazón latiese con más y más fuerza. Por algún motivo me sentía mal conmigo misma, sentía que cuando estaba junto a Kirios, la esperanza de encontrar a mi hermana era algo que quedaba en segundo plano, pero lo que sentía por aquel hombre hacía que el mundo en sí, pasase a un plano difuminado que no podía encuadrad, lo único enfocado que había en aquella fotografía, era él.

Podríamos ir a disfrutar de las aguas o...— Le dije mientras me colocaba sobre él, con una pierna en cada lado de su cadera y mi pelo rosado cayendo sobre su rostro. Lo miré fijamente sobre su rostro, clavando mis mirada en sus ojos, apretando mi cadera sobre aquel miembro que tanto anhelaba desde aquel día... deseaba terminar aquello que había comenzado en la azotea de Rou... mi cuerpo hervía al recordar su miembro en mi interior.

Con mi mano derecha comencé a desabotonar mi vestido, desde el centro, abriendo los primeros, dejando mis senos al aire, con mis pequeños pezones rosados a la vista del nipón... Me encontraba ruborizada ye excitada... estaba segura que el pantalón del japonés se encontraría ligeramente mojado debido a mi estado. Respiré hondo y me decidí a tomar el control de la situación, llevando mi mano a su nuca y obligándolo a incorporarse, rodeando así su cuello con mis brazos y su cadera con mis piernas, como aquella vez en aquella soleada azotea, pero por suerte, ésta vez no vendría el idiota de Kou a cortarnos el nuestro momento especial... o eso esperaba.

Apreté con fuerza mi mano en su nuca y fundí mis labios con los suyos, invadiendo su boca con mi lengua. Apreté mi cuerpo contra el suyo, había agradecido no ponerme ropa interior, no es que hubiese planeado lo que estaba sucediendo, lo había hecho para entrar en las aguas termales, pero la situación se había dado para disfrutar de aquella intimidad que por fin teníamos. Ya no nos separaban por alas, ni nos tendríamos que colar a escondidas en la habitación del otro, por fin teníamos nuestro propio espacio compartido. Me separé de sus labios para desabrochar aquella camisa negra que tanto me incordiaba, retirándola a un lado, pero lo que realmente estaba deseando es que deshiciera de aquellos pantalones que impedían que mi humedad llegase a su sexualidad.

Hazme tuya— Le dije seriamente mientras clavaba mi mirada en él.
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Re: El calor del amor [+18] [Priv.]

Mensaje por Kirios Aoyama el Jue Nov 20, 2014 4:31 am

Su reacción ante mi abrazo en un principio me resulto muy tierna abrazándose y acurrucándose en mi pecho, con su rostro hundido en él, realmente era muy agradable tenerla en esa posición tan cercana a mi, aferrada a mi cuerpo como, me hacía ver cuan importante llegaba a ser para ella lo cual me generaba un sentimiento de calidez realmente acogedor.

Por un momento al escuchar su respuesta pensé en incorporarme para dirigirnos a los baños termales, pero realmente vi que tenía un plan mucho mejor para esta noche, no tardo en subir sobre mi, con sus piernas cada una a un lado de mi cuerpo, el cual no tardo en reacción ante esto ya que podía sentir una en mi entrepierna, aquella chica realmente conseguía excitarme muy rápidamente en cuanto se pusiera dispuesta a hacer algo como lo que había sucedido en Sauville y nos había sido interrumpido, por lo que sería bueno cumplir las materias pendientes que habíamos dejado.

Pude observar esta vez como se desabrochaba aquel vestido, dejando expuestos aquellos senos los cuales apenas si había podido notar con mis manos, ahora deleitaban a mis ojos, la mirada de Sveta me tenía totalmente hipnotizado, embobado, la veía acercarse a mi para incorporarme, aquellos labios se fundieron con los míos y nuestras lenguas comenzaban a danzar mientras la rodeaba con mis brazos, tomándola con mi mano derecha desde su espalda y con la izquierda acariciaba su pierna suavemente, la deseaba con todo mi ser y sabía que esta noche sería mía sin que nadie pudiese interrumpir el momento en que nos entregáramos a la pasión y el amor que sentíamos el uno por el otro.

Al momento en que nuestros labios se separaron sentía como mi pantalón ya sobraba demasiado, mientras mi compañera sentimental comenzaba desprenderme la camisa, yo comencé a desabrocharme el pantalón, mientras lo hacía pude notar que ella no llevaba ropa interior, lo cual me hizo pensar que tal vez era algo que tenía planeado desde un principio, no podía esperar por tenerla sobre mi, sentir nuevamente mi miembro rodeado por la humedad y el calor de su sexo, como pude me quite mis pantalones sin dejar que se escapara y lentamente la penetré mientras con mis labios comenzaba a besar su pecho haciendo un recorrido desde la parte baja de su cuello hasta toparme con unos de sus pechos, los cuales bese hasta alcanzar sus pezones los cuales chupe y mordisquee levemente, bajando lentamente mientras con mis manos le sujetaba de los muslos, esta vez no tendríamos a nadie que nos interrumpiera, solo estaríamos nosotros dos amándonos .
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Re: El calor del amor [+18] [Priv.]

Mensaje por Svetlana Leblanc el Vie Nov 21, 2014 12:13 am

El calor de su cuerpo, la humedad de su lengua en mis pechos, aquellos mordiquitos en mis pezones, su miembro entrando en mi interior. No pude evitar soltar un gran gemido ante aquella situación. Me sentía avergonzada, temía que nos escuchase alguien, pero deseaba ser plenamente libre de disfrutar aquel momento con Kirios. Rodeé con fuerza su cuello y lo apreté contra mis pechos, deseaba que me manipulase como él desease, cómo aquella vez en la que comenzó a hacérmelo contra la pared. Boté sobre él en un arranque de excitación, retirando de mi cuerpo aquel vestido que tanto me incomodaba, sentía que cualquier ropa que llevásemos, sería un incordio. Gocé como nunca insertada en el falo de aquel japonés, el cual seguía pensando que era demasiado grande, o que el mito de su tamaño se quedaba en aquello, un mito. Antes de perder el control de placer, paré unos instantes a recuperar el aliento entre aquellos gemidos de placer que me provocaba el japonés pelivioleta que tanto me había enamorado.

Me separé un instante de él para recostarme sobre la cama, quedando mi cabello esparcido en ella y mi cuerpo desnudo tirada en aquella cama de hotel con los brazos extendidos y el cuerpo relajado. Quería que aquella noche no terminase, que jugásemos a algo más que a ser amados, quería ser suya al nivel que quisiese, deseaba sentir ese placer sin final.

Quiero que me hagas lo que desees— Le dije desde aquella posición, llevando mis manos por todo mi cuerpo, haciendo un recorrido para que lo observase, incitándole a que quisiera todo de él.

Deseaba fervientemente cada parte de él, sentir su calor, su cuerpo, su miembro, sus deseos... deseaba que fuera el dueño de cada parte de mí. Me quedé en aquella posición esperando que actuase y para ello decidí intentar calentarle todavía más. Me sentí bastante ridícula, pero me incorporé y comencé a moverme de la manera más sensual que pude, intentando parecer femenina y modosita, me coloqué de espaldas a él, sentada pero ligeramente inclinada hacia delante, con mi larga cabellera cayendo hacia atrás, me giré y lo miré por encima de mi hombro, llevando mis manos hacia la espalda y cruzándolas en ésta.

Quiero jugar a que me hagas lo que desees.— Le dije mordiéndome el labio mientras me inclinaba hacia delante, esperando haber sacado de sus cabales al japonés excitado.


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Re: El calor del amor [+18] [Priv.]

Mensaje por Kirios Aoyama el Dom Nov 23, 2014 5:09 am

Me encontraba completamente excitado mientras la veía quitarse el vestido botando sobre mi, el escucharla gemir me encantaba y excitaba aún más sentía que no daba cuando ella paro, retirándose de encima mio, recostándose al lado en la cama, diciéndome que quería que le hiciera lo que quisiese, me estaba dando la pauta para darle una noche realmente larga y en cierta forma le haría pagar por dejarme a medias en ese momento.

Aquella posición que había tomado fue literalmente entrar en la boca del lobo y no tendría ningún reparo en morder con mis fauces, no ante tan apetitoso cuerpo que tenía en frente de mi, llevé mis mano izquierda hacia sus manos cruzadas, y mi diestra hacia su espalda haciendo que quedara con la cabeza en el colchón y sus piernas levantadas, dejando su parte trasera apuntando hacía mi, por un momento pensé en penetrarla quitándome ese deseo que tenía mi libido por deleitarme con aquella apretada y húmeda cavidad, pero seguramente era lo que ella estaría buscando desde un principio, pero era algo que iba a otorgarle luego de de hacerla caer en la desesperación, que me lo pidiese y hasta que me lo rogara.

Comencé a acariciar sus muslos subiendo lentamente, hasta llegar a sus nalgas, con uno de mis dedos comencé a bajar lentamente hasta toparme con aquella zona húmeda, la comencé a acariciar, y poco a poco comencé a introducir uno de mis dedos por allí, deseaba hacerla gemir de placer, esta sería una noche que ciertamente no olvidaría en su vida.

luego de tenerla un rato en aquella posición, hice que se girara deseaba tenerla boca a arriba, con mis manos separé sus muslos para ponerme sobre ella, acercando mis labios a su oído derecho, mientras que con mis manos comenzaba a acariciar su cuerpo lentamente, sintiendo la suavidad de su piel, realmente me estaba costando, tenía el impulso de mi cuerpo de que en cierta manera me exigía que la penetrara sin más, pero tenía en mi mente el deseo de disfrutar cada centímetro de su cuerpo, durante el mayor tiempo posible ya que esta noche era nuestra.

-Esta será una larga noche, acabarás rogándome que me detenga.- le susurré suavemente al oído.

Comencé a bajar lentamente besando su cuello, bajando lentamente por su pecho, mientras acariciaba sus senos suavemente, pase por su vientre, y cada vez más lentamente me dirigí hasta su seno, comencé a lamerle lentamente el clítoris mientras la agarraba de la cadera, comencé a juguetear con mi lengua por toda la zona, parando por momentos para luego seguir, no le dejaría tan fácil el hecho de que llegué al climax, teníamos toda la noche para ese momento.
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Re: El calor del amor [+18] [Priv.]

Mensaje por Svetlana Leblanc el Lun Nov 24, 2014 6:24 pm

Creo que decir que estaba al borde de la locura de tanto placer, sería una mentira, porque lo que mi cuerpo y mi mente sentían iban mucho más allá de eso. Podía sentir cómo cada célula de mi cuerpo se revolucionaba al contacto de Kirios, pero cuando comenzó a lamérmelo, ya podía sentir cómo perdía la cabeza. Gemía sin control, intentando mantener una compostura que hacía bastante rato, había perdido. Pude sentir cómo mi corazón comenzaba a palpita con más fuerza y no sólo mi corazón, si no que pude notar aquel calor intenso recorriendo el lugar, dejándome sin fuerzas para nada, haciéndome estallar en una enorme y agudo gemido que estaba segura, habrían escuchado todos los clientes de aquella pequeña pensión. Realmente deseaba que fuésemos los únicos que alquilaron una habitación allí, normalmente la gente común alquila habitaciones de hoteles de lujo, no habitaciones de unas aguas termales bastante humildes.

Me quedé jadeante, intentando retomar el aliento, con el cuerpo tembloroso y deseosa de mucho más, Kirios era un amante excelente, motivo por el cual deduje que era más que obvio que no sería la primera chica con la que estaba, algo que en parte, para qué mentirnos, me causó algo de rabia, pero... ¿Qué podía esperar a los diecinueve años de edad? Yo era la extraña que se mantenía virgen porque tenía cosas más importantes en las que pensar, cómo en volver a Rusia en busca de mi hermana, pero aquella tarea, no era fácil para mi gusto, no sin tener nada a lo que agarrarme seguro. Respiré hondo intentando retomar el aliento y el contacto con ésa realidad que estaba viviendo con Kirios, acariciando su larga melena de color lila.

Eres un amante excepcional, supongo que tendrás muchísima experiencia en éstas cosas.— Le dije al japonés mientras miraba hacia el techo. Aquella frase me hizo reflexionar... "¿Qué éramos Kirios y yo?" Apenas nos habíamos conocido y nos habíamos mudado juntos en un arrebato de locura, pero pese a que para mí fue un flechazo... "¿Qué fue para él?" Me quedé en silencio unos instantes reflexionando aquello... Yo me había enamorado a primera vista de Kirios, de aquello no tenía la más mínima duda, lo amaba con todo mi ser, pero... "¿Y él a mi?" Respiré hondo y tragué en seco.

¿Qué soy para ti, Aoyama...?— Salió a la luz una de mis pequeñas manías... llamar por el apellido a alguien cuando me pongo totalmente seria. Estaba nerviosa... "¿Qué me respondería el nipón?"
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Re: El calor del amor [+18] [Priv.]

Mensaje por Kirios Aoyama el Lun Dic 01, 2014 7:48 am

Me encontraba realmente sacado de mi, no estaba seguro que era lo que estaba haciendo allí abajo, pero al parecer estaba haciéndolo bien por la manera en que estaba reaccionando Sveta, era la primera vez que me encontraba con una mujer para intimar, salvo por aquella vez en la azotea de la academia donde había conocido a Sveta, pero aquella ocasión había sido interrumpida por un alumno que se presento en aquel lugar, impidiendo que pudiésemos proseguir, quizás se trataba del amor que le tenía a ella lo que me hacía ser capaz de volverla asi, despertando de alguna manera el instinto para poder complacerla de la mejor manera posible.

El escucharlo de su boca realmente fue uno alago muy tranquilizador para mi, pero lo segundo realmente me hizo mucha gracia ya que ella era la única mujer con la que había estado alguna vez y con quién tenía la esperanza que continuara de aquella manera ya que aquella jovencita de cabellos rosados había logrado que me enamorara perdidamente de ella por alguna razón, de otra manera no tendría sentido el que me encontrara en París con ella, cambiando totalmente los planes que tenía sin siquiera meditarlo un segundo, dejando todo a medias cuando era algo que nunca en mi vida me creí capaz de realizar.

Subí rápidamente para mirarla a los ojos, quería responderle con sinceridad y que ella pudiese verlo, por un instante me perdí en sus ojos mientras, en la belleza de su rostro, era como si se tratara de una muñeca de porcelana, con el rostro tan pálido y sus rasgos tan delicados, quizás el único motivo por el cual me mantenía seguro de que se trataba de una persona era por los piercings que llevaba, tanto el del labio como el que llevaba en el ombligo.

-Eres la única mujer con la que he estado, y de ser sincero espero que permanezca de esta manera.- le dije mientras acariciaba su rosto.

Cuando me hizo aquella pregunta me sorprendió la manera en que me llamo, de esa manera tan formal, por un momento si se hubiera esfumado toda la complicidad que nos había conducido hasta esta habitación, me hizo sentir como si fuéramos dos completos desconocidos, o al menos que no fueramos los amantes que creía que eramos, aunque deseaba profundamente mucho más que eso de ella, lo cual me preocupo seriamente, era más que obvio, al menos para mi que ella era la mujer de mi vida, no haría nada como lo que estaba haciendo de no tratarse de alguien tan especial como ella, la seguiría hasta el fin del mundo si fuera necesario.

-Eres la mujer de mi vida.- le respondí con seriedad.- la persona que quiero a mi lado en mi presente y en mi futuro.- le dije con un tono más suave mientras acercaba mis labios lentamente a los suyos, cerrando los ojos para depositar un suave beso en ellos, mientras acariciaba su mejilla con mis manos mientras acercaba mi cuerpo con el suyo, tratando de tener el mayor contacto posible entre nuestros cuerpos.

No estaba seguro de si seguir o no, necesitaba una señal de ella, pero moría por amarla y darle todo de mi si estaba dispuesta a aceptarlo, aquella pequeña pregunta me había retumbado en lo profundo, pensando en cuan hondo en mi corazón se había colado en tan poco tiempo.
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Re: El calor del amor [+18] [Priv.]

Mensaje por Svetlana Leblanc el Lun Dic 01, 2014 10:11 pm

He de admitir que me quedé sorprendida... Kirios era cómo yo... Éramos el primero el uno para el otro. Lo abracé con fuerza, juntando aún más su cuerpo con el mío... Si yo era la mujer de su vida, estábamos de suerte porque él era el hombre de la mía. Supongo que era un tanto estúpida al esperar un "¿Quieres ser mi novia?" cuando me estaba diciendo que quería estar conmigo siempre, pero también pensaba... "¿Cuándo sería la fecha en la que celebrar que llevábamos un año más juntos?" En fin... había escogido mal momento para plantearme todo aquello... Yo alegrándome de que Kou no estaba para tocarme los ovarios y soy yo solita la que rompió el momento.

Tu también eres el hombre de mi vida, por eso...— Le dije mientras lo empujaba para que se incorporase.— Quiero que me hagas lo que desees ésta noche...— Concluí mientras descendía con besos por su pecho, deteniéndome en aquel miembro tan suculento. Me lo introduje en la boca y comencé a chuparlo lo mejor que pude, deseando que aquello le gustase y compensase aquella pausa tan incómoda de la que fui culpable. Continué en aquella posición durante un rato, lamiéndolo con toda la destreza que pude ponerle. Me levanté deslizándome con mis manos por su cuerpo y parando con éstas en sus hombros.

Poséeme Kirios...— Le susurré al oído, tras lo cual le di un pequeño mordisco en el lóbulo. Estaba excitada a tal punto que deseaba que me tomase por la fuerza, que me hiciese suya de una manera inolvidable. Deseaba sentir su miembro erecto en mi interior, haciéndome gozar cómo él desease, haciendo realidad sus más morbosos deseos. Me quedé mirándole a los ojos tras aquello, con una mirada desafiante incitándole a ello.

Podía sentir la sangre fluir por mis venas con un calor jamás imaginado, no entendía por qué pero quería sentirme forzada por aquel asiático de pelo morado, deseaba sucumbir a sus encantos y quedar a su merced para cumplir sus deseos. "¿Acaso era masoquista?" Realmente era extraño, pero deseaba fervientemente que me tomase por la fuerza y me diese con sus brutales envestidas un placer que no pudiese imaginar. La realidad era ésa, amaba a Kirios, lo deseaba con todo mi ser al punto de descubrir mi más escondido deseo... Acababa de descubrir algo de mí misma que no esperaba en absoluto... Me gustaba sentirme dominada y sometida, algo que siempre odié, pero el aspecto en el que me gustaba sentirme así era en la cama junto a mi amado Kirios...
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Re: El calor del amor [+18] [Priv.]

Mensaje por Kirios Aoyama el Dom Dic 07, 2014 11:55 pm

Me alegraba escuchar esas palabras de Sveta, el que correspondiera mis sentimientos me alegraba de sobremanera, me gustaría en parte zanjar el asunto y formalizar lo que suponía que era algo obvio, el noviazgo al menos como para poder tener una fecha de aniversario por así decirlo, para que no quedase todo en el aire, y en el momento en el que me dijo que deseaba que le hiciera lo que deseara no pude evitar sentirme muy tentado por hacerle muchas cosas que quizás con el tiempo haría, pero decidí por el momento no ser muy brusco con ella en cierto sentido, aunque si deseaba que hiciese con ella lo que deseara de manera egoísta eso tendría, muy en el fondo esa idea llegaba a excitarme mucho.

-Si es lo que deseas, es lo que tendrás.- le dije mientras ella comenzaba a jugar con mi miembro, le tome de la cabeza como guiándola mientras me chupaba mi virilidad con mucha destreza, llegando casi al punto de hacerme llegar al clímax, al parar me pidio que le poseyera, pero era algo que no se lo otorgaría tan fácil, si deseaba que hiciera lo que quisiera no debía pedirme.

-Si quieres que haga lo que desee, no me exijas nada esta noche.- le dije con un tono sensual mientras le tapaba la boca con un dedo.

Tras aquel mordisco la hice recostar sobre la cama boca arriba poniéndome sobre ella, comencé a acariciar lentamente su entrepierna con una de mis manos mientras con la otra acariciaba uno de sus pechos, lamiendo y jugueteando con el pezón de la otra utilizando mi boca, quería escucharla gemir de placer hasta llevarla al borde de la locura, al punto en que me rogase que parara, me mantuve de esa manera durante mucho tiempo, al principio acariciando y luego penetrándola con mis dedos lentamente, al principio solo con un dedo para luego ir sumándolos lentamente hasta llegar a introducirle tres dedos, muy despacio hasta lograr ir cada vez mas rápido tomando ritmo con ellos, en parte me costaba resistirme al impulso penetrarla salvajemente en ese momento hasta correrme, pero aun en mi manera egoísta de hacer las cosas quería disfrutar de sus gemidos, quería disfrutar de su locura.

Retiré mi mano de su vagina con mis dedos completamente humedecidos por su flujo y con una sonrisa picara en mis labios comencé a juguetear lentamente en su parte posterior, lentamente para comenzar a introducir un dedo allí con mucha lentitud y cuidado para no hacerle daño, solo quería hacerle sentir más placer por ello, continué jugueteando con su parte posterior introduciendo un segundo dedo mientras me acerque a su odio.

-Creo que debería pensar en comprar unas esposas, para hacerlo más interesante.- le susurre al oído lentamente mientras continuaba con mi labor sin dejar de acariciar uno de sus pechos.

No estaba seguro por donde seguir, simplemente iba actuando a medida que mi cuerpo me lo pedía, baje la mano con la que acariciaba aquel suave pecho para dirigirla a su vagina y comenzar a penetrarla con mis dedos nuevamente, al cabo de un tiempo así la retiré llevándosela a la boca haciendo que los chupe, para que conozca aquel sabor que había sentido unos minutos atrás y que sinceramente era un manjar que volvería a probar cada día.

-A que es deliciosa tu entrepierna.- le susurré juguetón al oído mientras comenzaba a bajar por su pecho dando pequeños besos, sintiendo aquel ahora que desprendía su piel, su cuerpo era un deleite para mis sentidos, su piel tan suave y cálida que hacía revolucionar cada célula de mi piel, aquel aroma que me enloquecía y emborrachaba al sentirlo, el sabor de su cuerpo que percibía a través de cada beso que le daba, el sonido de sus gemidos que me incitaban a hacer reproducir aún con mas deleite aquel instrumento musical el cual eran sus hermosas cuerdas bocales, y ese cuerpo que más que el habitáculo de un alma parecía la obra maestra del máximo escultor de este mundo.

Finalmente decidí que era momento de saciar mi deseo final y más carnal, y en una actitud benevolente por esta vez comencé a penetrarla por su entrepierna introduciendo mi virilidad en su vagina lentamente, podía sentir como los músculos de esta se encontraban deseosos por que lo introdujera, sentía sus palpitaciones en la base de mi miembro haciéndose más placenteras con cada embestida que le daba, al principio lentas las cuales fueron acelerando el ritmo hasta hacerse completamente frenéticas y veloces, cuando sentía que mi cuerpo estaba a punto de sucumbir al placer, a su punto máximo me retiré de ella, no deseaba acabar de esa manera, no entendía en que momento me había despertado esa morbosidad que llevaba dentro y me era completamente desconocida.

Me quedé sentado en la cama mientras conducía suave y delicadamente el rostro de mi amada Sveta al encuentro con mi miembro, deseando volver a sentir como su boca me daba nuevamente placer, esta vez tomándola de los cabellos con mas fuerza, obligando a que chuparlo sin piedad alguna, por momento llegaba a desconocerme, no sabía que me pasaba ni podía detenerme, la lujuria y mi libido se habían apoderado de mi esa noche.

-No quiero que derrames ni una gota...- le dije mordiéndome el labio mientras continuaba forzándola a chuparla hasta que finalmente consiguió que llegase al clímax, corriéndome en su boca como jamás creí que podría hacerlo, mi corazón palpitaba frenéticamente mientras mis fuerzas parecían haberse fugado repentinamente, pero aún deseando más de ella, mi excitación parecía mantenerse allí a pesar de que me había aliviado con aquella boca que tanto deseaba besar.
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Re: El calor del amor [+18] [Priv.]

Mensaje por Svetlana Leblanc el Sáb Dic 13, 2014 1:30 am

Realmente aquel japonés me había llevado al borde de la locura con aquel jueguecito, durante el transcurso de los acontecimientos tan sólo podía gemir y rogar más y más. Pude notar sus dedos en el interior de mi vagina, tan húmeda y palpitante, el sabor de ella cuando me los introdujo en la boca, su miembro entrar ardiente en mi interior, llevándome a aquel clímax que hacía que todo mi cuerpo se retorciese de placer y que mis gritos de placer sonasen en todo el recinto. No pude más y noté cómo mi vagina lubricaba más y más a medida que su humedad aumentaba, por algún motivo mi adorado Kirios retiró su pene de mi interior sin eyacular, quizás por precaución, quien sabe... Pero la sorpresa iluminó mi rostro cuando llevó mi rostro al encuentro con su miembro, introduciéndolo hasta mi garganta una y otra vez.

Alcé mi mirada hacia arriba en busca de la expresión de su rostro, que era morbosa mientras se mordía el labio. "No quiero que derrames ni una gota" me dijo con lujuria. Me preguntaba si iba a hacer lo que pensaba que haría y de pronto mi boca se llenó de aquel espeso líquido, invadiendo mi garganta y toda mi cavidad bucal. Sentía cómo mi cuerpo no podía más, pero deseaba más de aquel hombre. Tragué muy a mi pesar aquel líquido que me hizo angustiar, pero que a su vez me había llevado a un gran grado de excitación. Me coloqué sobre el miembro húmedo y todavía erecto de Kirios penetrándome, rodeando su cintura con mis piernas, notando su humedad contra la mía, completamente extasiada de gozo. Lo abracé por el cuello con fuerza, por fin habíamos conseguido ser uno sin interrupciones y aunque sentía que mi cuerpo no podía más, quería permanecer sintiéndolo dentro de mi.

Te amo Kirios, te amo cómo nunca he amado a nadie...— dije relajada con mi rostro apoyado en su hombro y sin soltar su cuello, notando aquel miembro en mi interior. Sentía que podía pasar mi vida así, siendo una con Kirios, pero por desgracia los seres humanos también tienen necesidades que cumplir, aunque de alguna manera yo creía por momentos que mi única necesidad vital, era estar junto a Kirios, siendo mi alimento, mi oxígeno...

Le di un beso en los labios antes de volver a apoyar mi rostro en su cuello, me relamí con la lengua la pequeña gota de sus fluidos que quedaba en la comisura de mi boca. Lo miré desde aquella posición con relajación y cariño.— ¿Nos vamos a bañar?— Le pregunté sin moverme un ápice.
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Svetlana Leblanc

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Re: El calor del amor [+18] [Priv.]

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